LEYMORHART
Hay muchas páginas escritas sobre los Ovnis, muchos a su favor a que realmente existen, otros señalan que son fantasías y hay quienes dicen que son de este mismo plantea creados poscivilizaciones que acá moran.
Lo cierto, que al indagar sobre lo que ha conllevado su aparición es muy interesante por las distintas posiciones que se manifiestan, las hay hasta con extremado fanatismo y culto a ellos, hasta se saben se han suicidado grupos creyentes en ellos.
Esta el caso que menciona Belduque sobre el contactado regiomontano Rolando Quiroga, quien argumenta que habitantes de las Pléyades se han comunicado con él y le han enseñado conocimientos que, entre otras cosas, le han servido para construir aparatos que han servido para aliviar enfermedades tan graves como un tumor canceroso. Como prueba de este hecho su esposa, quien lo padecía, vivió ya sin ningún síntoma del tumor detectado hasta el momento final de su muerte; le habían dicho que no pasaría de un mes, y vivió tranquilamente 21 años más. El Sr. Quiroga argumenta que "hablar de ovnis es hablar en un nivel muy básico, pues el fenómeno va mucho más allá". Además, afirma, que posee un objeto que los extraterrestres le entregaron, que se desconoce su composición; asegura que personal de la NASA han intentado comprárselo, pero él no ha aceptado.
La realidad es que se sabe muy poco sobre el auténtico origen de estos fenómenos y por lo mismo tenemos que tener los ojos muy bien abiertos, al igual que la mente, para poder desentrañar este misterio que nos acompañará a lo largo del siglo XXI.
No debemos dejarnos llevar por la imaginación y por las emociones para evitar cometer errores que generen desinformación y más turbulencia al respecto de este tema.
Se dice que el New York Time el 7 de Junio de 1945, comentó que los platillos volantes son un arma secreta. Una nueva arma alemana que ha aparecido en el frente occidental alemán. Hoy nos informan sobre ello nuestros pilotos de la USAF, afirmando que en los cielos de Alemania han aparecido unas ‘bolas de plata' voladoras, que se han visto aisladas o en formaciones. Algunas parecían ser prácticamente transparentes".
Con el paso del tiempo, el avistamiento de naves impulsadas por energía antigravitacional, desconocida en la época para la mayoría incluso de pilotos, se haría cada vez más frecuente. Los testimonios, oportunamente informados y publicados por la prensa del momento, se multiplicaron, especialmente tras la capitulación del Reich, y muchos de ellos hacían referencia a hechos acontecidos en los espacios aéreos del norte de Europa.
Las noticias hablaban también de OVNIS de fabricación alemana. Se comentaban, sobre todo, los avistamientos de "abundantes formaciones" de los que, entonces aún, se denominaban "grandes cohetes", nombre con el que se definía a los "aparatos voladores desconocidos y producidos por la industria armamentística alemana".
Especialmente numerosos fueron los testimonios de avistamientos procedentes de Escandinavia, donde se instalaron varias y poderosas guarniciones alemanas que permanecieron allí hasta el final mismo de la guerra, ya que nunca resultaron directamente atacadas y vencidas por los aliados. En 1947, reaparecieron informes aislados, aunque con menor asiduidad. Sin embargo, pasados unos años los avistamientos habrían de aumentar tanto en frecuencia como en número y variedad. ¿Qué secreto encierran o se nos oculta tras todo esto? (formarse.com.ar)
Se agrega que algunos artefactos bélicos alemanes tenían una extraña forma discoidal no es ningún secreto. Así, bajo la designación de V-4 -la generalidad del público sólo conoce la V-1 y la V-2- se construyeron varios discos voladores para ser empleados como "bombas volantes".
Así, los datos llegados hasta nosotros aseguran que en 1941 ya habían sido acometidos los estudios para diseñar la "peonza volante" de Schriever-Habermohl, un avión de forma circular y despegue vertical provisto de motores de "reacción convencional", efectuándose a finales de 1942 las primeras pruebas de vuelo, durante las cuales se constataron graves errores de construcción.
Paralelamente, y después de una larga serie de ensayos, el ingeniero Richard Miethe comenzó a trabajar -también en 1942- en la construcción de aparatos que volaran y tuvieran forma de disco. De sus investigaciones, realizadas en colaboración con el científico italiano Giuseppe Bellonzo, surgiría una nueva versión de la V-7.
Transcurrido un tiempo, y bajo el apoyo del propio Führer, los equipos "Miethe-Bellonzo" y "Schriever-Habermohl" entraron en contacto con el propósito de aunar esfuerzos para realizar coordinadamente sus investigaciones y hacer otras en conjunto. Finalmente sus esfuerzos dieron como fruto la primera, legendaria e increíble V-7, aparato similar a un helicóptero ultrasónico que presentaba doce agregados tipo turbo BMW-028. En su primera prueba se remontó a una altura de 20.813 metros de altitud, alcanzando en la segunda 24.200. Y todo ello utilizando helio como "combustible de base".
Se comenta también, otra "hipótesis nazi" es que en algunos informes sobre Ovnis se habla también de la existencia de aparatos gigantescos -con forma de cigarrillo o puro habano, que se han interpretado como naves nodrizas en las que se alojarían los "discos voladores" y que suelen viajar con mayor lentitud siguiéndolos.
Pues bien: según el informe, bajo el nombre de Andrómeda, se escondía, en efecto, el proyecto para una nave nodriza; nave que -se asegura- existía ya en 1944, habiendo sospechas de que las había, incluso, con anterioridad a esa fecha.
Con una eslora de 109 metros, estas naves aéreas gigantescas -se afirma en el informe se impulsaban con propulsores tipo Thule y estaban proyectadas con una capacidad interior suficiente como para transportar y alojar un aparato Haunebu y varios de tipo Vril.
Todos ellos -se añade podían despegar de la nave nodriza durante el vuelo de la misma e, igualmente, retornar a ellas a través de unas escotillas laterales especiales. También se dice que estos gigantescos aparatos iban armados de cañones que podían emerger y recogerse de forma automática.
Y lo cierto es que, tras la guerra, fueron capturados por los aliados dos proyectos de construcción de estas enormes naves Andrómeda; ahora bien, sobre su fabricación real y operativa no se ha podido aportar prueba alguna. Sin embargo, y a pesar de no contarse con vestigios de la época, parece que actualmente existen aparatos tipo Andrómeda o similares y que han podido observarse perfectamente en vuelo. Las fotografías posbélicas de los "cigarros voladores" son abundantes.
No cabe la menor duda, que Los Ovnis seguirá siendo un gran desafío al que se enfrentará la ciencia en este presente y más cuando en los últimos años la presencia de estos objetos voladores se ha multiplicado. Sólo entre enero y marzo de 2002, los estudiosos han registrado 300 nuevos avistamientos. En realidad, nunca han dejado de producirse tras la aparente desidia informativa que sufrió el tema en la década de los ochenta.






